Feng Shui en tu Sala

La sala es el área de recibimiento para las personas importantes que visitan nuestro hogar, por lo tanto debe ser un espacio acogedor y que invite a la convivencia. En términos de feng shui el reto está en decorar este espacio para crear una atmósfera cálida sin dejar de lado la practicidad y la estética.

La sala debe  estar limpia fresca y con una energía fuerte de felicidad, por eso te compartiré algunos trucos para lograrlo.

En primer lugar debe estar limpia  con los objetos decorativos que son estrictamente necesarios,  ya sé que he repetido esto un millón de veces pero  siendo la base del Feng Shui no lo podemos pasar por alto, así que observa tu sala, identifica qué objetos no pertenecen a ese ambiente y retíralos de inmediato,  claro que habrá objetos decorativos que no tengan un uso práctico sin embargo son valiosos para ti,  esos los puedes  conservar,  lo que debes limpiar es la pila gigante de ropa por planchar,   los juguetes de los niños,  los zapatos que se quitan cuando llegan a la casa, etc.

Deja que entre la buena energía

El siguiente paso para tener una sala que nos invite a la convivencia familiar es permitir que entre la energía positiva abriendo las ventanas y teniendo una iluminación adecuada,  para lograrlo puedes instalar espejos que aparte de reflejar la luz, da la impresión de estar en un espacio más amplio. Si tienes algún rincón que casi no se usa, coloca aquí una lámpara para que se active.

Formas y materiales

Las formas suaves y redondeadas se consideran más armoniosas que aquellas con líneas “duras”, sin embargo, dependerá del uso del espacio y la personalidad de el o los usuarios, por ejemplo: si es la casa de una amorosa abuela que recibe a sus pequeños nietos todos los fines de semana, quizá preferirá una sala suave con material de Vinipiel más sencillo de limpiar, ya que seguramente no podrá evitar los derrames de jugo o los piecitos sobre el sillón.

Balance de elementos

Al final de cuentas, la decoración de un espacio depende de nuestro particular gusto, sin embargo para darnos una idea si lo estamos haciendo bien, podemos aplicar la fórmula de los 5 elementos: Fuego, Tierra, Metal, Agua y Madera.

Por ejemplo: Imaginemos que tu sala tiene vistas de madera, las mesas esquineras y de centro son de madera y el mueble donde pones la TV también es de madera, no hay mucho que pensar, aquí hay un exceso de un solo elemento; para balancear, yo cambiaría las mesitas por unas de forja (metal) con cubierta de vidrio (agua) y para complementar, les colocaría unas lámparas (fuego) encima.

Observa con otros ojos

Aprende a mirar tu casa con objetividad y desarrolla tu intuición, de esta forma identificarás el tipo de energía que proyecta, si cada vez que observas te dices a ti misma:”hay algo que no me late”, sigue moviendo, la energía misma se manifestará tan fuertemente que te darás cuenta.

¡Arévete al cambio!

 

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